Perros Molosos

En la Foto El Mastin Napolitano

musculosa, fuertes mandíbulas, gran cabeza y hocico corto, lo que les hace ser excelentes guardianes y defensores.

Su nombre procede de Molosia, en la antigua región de Epiro (Grecia),[1] cuyos grandes perros eran conocidos por cuidar las greyes[2] y combatir en las guerras. Por ello los perros que cuentan con esas características se denominan molosos o molosoides en el campo de la cinología. Es frecuente el uso de los términos mastín y dogo como sinónimos de moloso.

Existen relieves pertenecientes al Arte asirio que muestran perros similares a los actuales molosos, lo cual los sitúa desde la Antigüedad en el Próximo Oriente. Por ello algunas teorías defienden que su origen estaría allí y que los fenicios fueron quienes los introdujeron en Europa. También se dice que fue Alejandro Magno quien los llevó consigo a Grecia tras la conquista de Persia. En algunos lugares estos perros reciben el nombre de alanos, atribuyéndose su origen a la invasión del pueblo homónimo, lo que reforzaría la teoría del origen persa.

Lo cierto es que en Molosia fueron muy apreciados, alcanzando gran fama fuera de sus fronteras. Con la expansión del Imperio Romano estos perros se distribuyeron por todos sus territorios, usándose en el anfiteatro y en el campo de batalla.